sábado, 22 de marzo de 2014

LA RADIOAFICIÓN EN CUBA, OTRA ARISTA DEL ACCESO A LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

Una de las facetas más conocidas de la Radioafición es sin dudas la participación de sus practicantes en las llamadas situaciones de emergencia. Creo que el crecimiento en los últimos años de la cantidad de estos en Cuba y las posibilidades de comunicación que ofrecen, ha permitido que ocupen un lugar destacado en momentos de desastres naturales.
Pero el ámbito de actividad de los radioaficionados va mucho más allá que el citado. Usan el código morse y las comunicaciones por voz, el radio teletipo, facsímile y distintos sistemas de televisión; muchos tienen computadoras conectadas a sus equipos de radio para llevar el control de sus contactos radiales, trabajar diversos modos digitales y conocer la posición de los satélites de radioaficionados, entre otros muchos usos.
Para conocer más detalles de cómo se utilizan estas tecnologías en Cuba, Pedro Rodríguez Pérez, presidente de la Federación de Radioaficionados de Cuba, FRC, accedió a responder nuestras interrogantes.
OPS: Pedro, ¿cómo está organizada la actividad de los radioaficionados en Cuba?
PRP: Los radioaficionados cubanos están organizados en una asociación de carácter social y de alcance nacional, la Federación de Radioaficionados de Cuba, (FRC), con filiales en cada una de las provincias del país y Radioclubes en los Municipios y en el Municipio Especial Isla de la Juventud. Se practica como medio de superación técnica, de esparcimiento, investigación científico-técnica, de apoyo a las tareas comunitarias y de solidaridad internacional.
OPS: ¿Cuántos afiliados tiene la Federación de Radioaficionados de Cuba?.
PRP: En estos momentos tenemos unos 8 500 afiliados, incorporados a los 152 Radio Club municipales del país. Entre ellos contamos con médicos, maestros, artistas, científicos, militares, campesinos, estudiantes y amas de casa y no es despreciable la cifra de jubilados y discapacitados que han encontrado en esta actividad, una forma útil y educativa para emplear su tiempo e inteligencia. En algunos lugares usted puede ver a un obrero agrícola trabajando en el surco y que tiene en la cintura un pequeño transceptor usado por los Radioaficionados en las comunicaciones de relativas cortas distancias.
OPS: ¿Qué por ciento de los radioaficionados cubanos son jóvenes?.
PRP: Yo diría que alrededor de un 60% de nuestros afiliados tienen menos de 40 años. A partir del trabajo que hemos realizado con las escuelas y con algunas universidades como la UCI, se han incorporado muchos jóvenes a la Radioafición.
OPS: Muchos radioaficionados usan medios de cómputo para realizar sus comunicaciones radiales ¿Cómo lo hacen?.
PRP: Todos sabemos que los sistemas de comunicaciones importantes están pasando de los antiguos sistemas analógicos a los digitales, que ofrecen mayor crédito en cuanto a confiabilidad y operación libre de errores. Con la incorporación de las computadoras automatizamos las operaciones mejorando la calidad de la transmisión.
Para realizar la comunicación utilizamos programas informáticos que llamamos modos digitales, que permiten convertir la señal analógica del equipo de radiocomunicaciones, en digital o la señal digital de la computadora en analógica, empleando una interface para que el proceso sea sin errores en ambas direcciones.
Los radios a utilizar pueden ser desde los más sencillos, portátiles, que permiten la comunicación incluso en movimiento (walkie talkies) de muy alta frecuencia (VHF) hasta los más complejos, completos y caros transceptores de alta frecuencia (HF). La computadora es lo que hará posible esta operación, está desde una sencilla y no tan moderna, hasta cualquiera de las más sofisticadas del mercado mundial.
Un dispositivo llamado modem o interface (modulador-demodulador) es el encargado de “traducir” las señales digitales provenientes del computador, transformándola en señales de audio asequibles a la entrada de audio del transmisor, y a la inversa, toma la señal analógica de audio del receptor y la convierte en digital para inyectarla al computador.
OPS: Y ¿cómo acceden los radioaficionados cubanos a esta tecnologías?
PRP: Mira Omar, la práctica de la Radioafición en el mundo es elitista, porque hay que tener dinero para acceder al equipamiento, enfrentar otros gastos que la misma actividad genera, a los conocimientos y disponer del tiempo para hacer radio. En los momentos que corren se ha visto un decrecimiento en la práctica de este hobby en todo el planeta; sin embargo en el caso de nuestro país la tendencia ha sido creciente, tan es así que en los últimos 5 años se han incorporado más de 3 mil personas a la FRC y se ha logrado que la cantidad de Licencias emitidas por la Autoridad Facultada del Ministerio de Comunicaciones esté muy cerca de las 2 mil. Estas cifras para cualquier país son inimaginables y mucho menos si se trata de una isla pequeña, bloqueada y con las limitaciones económicas que todo cubano conoce.
En muchos casos los radioaficionados cubanos construyen sus propios equipos y antenas, en otros casos los modernizan, gracias a los conocimientos y preparación adquiridos en estos años. Por solo citar un ejemplo, José Tanquero (CO2JT) con un grupo de colaboradores, diseñaron, construyeron y pusieron en explotación un equipo de HF al que denominamos Cagüairán. Con la ayuda del Ministerio de Comunicaciones se ha logrado fabricar una cantidad importante de módulos de Circuitos impresos para la generalización de los mismos.
OPS: ¿Es cierto que se han comunicado con algunos satélites?
PRP: Así es. Eso tiene su historia, que comenzó el 4 de octubre de 1957, cuando la ex Unión Soviética puso en órbita su primer ingenio espacial, el Radio Sputnik 1. Resulta que llevaba a bordo una radiobaliza que emitía señales en una frecuencia cercana a los 20 megaherzios, las cuales fueron escuchadas por miles de radioaficionados y radioescuchas en todo el mundo. En Cuba, las señales fueron escuchadas por primera vez por Oscar Morales Tur (CO2OM), quien se encargó de distribuirlas entre los órganos de prensa de la época.
Hoy están orbitando y operando normalmente varios satélites de radioaficionados, en comunicaciones de voz, digitales y en transmisión de imágenes. Entre nuestros asociados, el joven cienfueguero Héctor Martínez Sis (CO6CBF), tiene una fecunda trayectoria en la comunicación mediante satélites y ha participado en dos ocasiones en el simposio anual de la AMSAT, que es la entidad que agrupa a los radioaficionados del mundo interesados en las comunicaciones espaciales.
OPS: Una última pregunta. ¿Qué perspectivas tiene la Radioafición en nuestro país?
PRP: Muchas. El gobierno cubano ofrece una prioridad de primer orden a nuestra actividad. Creo importante señalar que nuestra asociación comenzó en el 2008 la instalación y desarrollo de una red de datos que hoy tiene asociadas más de 150 computadoras (de ellas 27 servidores) y 3 mil usuarios con acceso a correo electrónico y navegación a sitios de nuestro interés. Poseemos salas de navegación en todas las filiales provinciales para el servicio a aquellos miembros que no disponen de los tres elementos básicos para acceder a una cuenta conmutada, te hablo del servicio telefónico tradicional, una computadora y un modem telefónico, y de esta forma facilitarle el acceso a las informaciones que se difunden por el sistema Informativo organizado en la Federación a través del Sitio WEB FRCUBA, a una mayor cantidad de usuarios. Ello ha multiplicado considerablemente nuestras posibilidades de capacitación, preparación, comunicación y generalización de lo que se hace por los miembros de la Federación a lo largo y ancho del país.
Se amplían las posibilidades de comunicarnos con personas en todo el mundo, intercambiar ideas y conocimientos, experimentar con cosas relacionadas con nuestra afición, desde antenas hasta equipos transmisores y programas de computación. Recuerda que podemos conversar lo mismo con un astronauta que orbita la tierra a bordo de una nave espacial, con hombres de negocios en Asia o Europa, el presidente de un país latinoamericano, un músico estadounidense o con un marinero a bordo de un barco en mitad del atlántico.
De mucha trascendencia es el servicio que ofrece la Radioafición cubana a la comunidad. Uno de sus ejemplos más conocido es su participación en las situaciones de emergencia creadas a partir de desastres o daños de origen natural como inundaciones o huracanes. También ayudamos en la búsqueda y salvamento de personas, barcos o aeronaves, en casos de pedidos de medicamentos, sangre, sueros, para enfermos o accidentados graves, así como en el aseguramiento de actividades deportivas, sociales y políticas.

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