sábado, 1 de marzo de 2014

LA CB CONTRA LOS HURACANES

En el archipiélago caribeño que conforma la República Dominicana funciona desde hace algunos años un sistema de radiocomunicaciones de emergencia basado en equipos de radio CB en estrecha labor con las entidades de socorro y seguridad de aquella zona.
Para muchos amantes de las comunicaciones por radio la disgregación del territorio de la Dominicana no se contempla como lugar de vacaciones como lo pudiera parecer a la mayoría de la gente. En el equipaje de aquellos se puede hallar, en lugar de bañadores y tarros de bronceador, mucho peso en material electrónico, de equipos transceptores y antenas.
Los aficionados se desplazan por su cuenta hasta la isla Dominicana para estudiar cuáles son los equipos más adecuados a la hora de establecer contacto por radio hacia el exterior, especialmente con vistas a momentos de crisis.
La idea nació en 1979, cuando estaciones de radio CB de la costa americana recibieron señales débiles que no eran otra cosa que llamadas de auxilio. El Huracán David alcanzó violentamente la isla Dominicana dejando a su paso a 60.000 personas sin hogar de las 80.000 que formaban la población, y dejando un balance de 4.000 heridos y 40 víctimas mortales.
Más tarde, en 1985, se logró contar con el apoyo financiero de una gran empresa multinacional fabricante de ordenadores, que permitió mejorar las condiciones, dejando a la Dominicana mejor preparada para enfrentarse a posibles situaciones de emergencia en el futuro.

Trabajando conjuntamente con los cebeístas locales, sus colegas americanos desarrollaron un sistema de “radio ayuda” al que se adhirieron muchos radioaficionados, formando una comisión de emergencias en la Dominicana.
La dinámica llevada a cabo por los usuarios de la Banda Ciudadana llevó a otras entidades a realizar propuestas complementarias absolutamente necesarias para concretar un proyecto global.
La Agencia Internacional para el Desarrollo financió un programa de entrenamiento sobre primeros auxilios que en su momento tuvo efectos altamente satisfactorios, pues los bomberos, que tambien eran responsables del servicio de ambulancias, nunca habían recibido instrucciones sobre primeros auxilios.
En fases posteriores fue posible equipar a los parques de bomberos, así como a algunos de sus vehículos, con transceptores de CB, proporcionándoles así una mayor operatividad. De esa forma podrían ser informados, por ejemplo, de la localización de un incendio tras su regreso al acuartelamiento después de haber acudido a resolver otro con anterioridad.
La misma Cruz Roja vió aumentada en gran medida su operatividad, habiendo creado incluso, un cuerpo de voluntarios para conducir ambulancias y con preparación en socorrismo.
Hoy día, debido a su situación geográfica, los ciclones y huracanes siguen manifestándose en la República Dominicana pero sus gentes se encuentran mejor preparadas para poder defenderse de ellos.

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